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PERSONAS Y EMPRESAS

 

Personas y Empresas

ORGANIZACIÓN DE PERSONAS

Existen diversas definiciones de lo que es una empresa, concretamente tantas como empresarios o incluso como intereses actuando en una organización empresarial, puesto que cada cual tiene su particular punto de vista, circunstancia que por otra parte es bastante normal si tenemos en cuenta el excesivo individualismo que domina nuestra sociedad y que lamentablemente, casi siempre reduce nuestra perspectiva a aquello que percibimos como individuos, sin opción a enriquecer el pensamiento con un entorno más amplio, complejo e interdependiente. Dicho esto y para que no cunda la confusión, también hay que indicar que barajando las definiciones más habituales, incluida la de la RAE, podemos llegar a una conclusión que sería la siguiente: "Una empresa es una unidad económico-social, integrada por elementos humanos, materiales y técnicos, con fines lucrativos, y que tiene el objetivo de obtener utilidades a través de su participación en el mercado de bienes y servicios". No es la definición más compleja que podemos encontrar ni mucho menos, pero como en Puntozero Solutions somos programadores y tenemos el vicio de sintetizar, diremos que: "Una empresa es una organización de personas que comparten unos objetivos con el fin de obtener beneficios" y así nos entenderemos mejor.

Efectivamente, los programadores lo sintetizamos todo y lo que me llama la atención al leer la primera definición, son dos palabras que juntas no terminan de ligar del todo. En realidad son tres palabras, pero las dos primeras son un binomio a considerar como un solo concepto y que son perfectamente compatibles, incluso diría que simbióticas, me refiero a "económico-social". Sin embargo la otra, la discordante "lucrativos", sugiere más bien una acción parasitaria, no solo del término "económico-social", sino de toda la definición de lo que es una empresa, pero no es esta la cuestión que se pretende señalar, puesto que daría lugar a un debate áspero e imprevisible, por lo tanto centrémonos en la primera idea, que parece extractar el significado de lo que es una empresa: una unidad económica y social. Esta última parte, la social, casi siempre la obviamos o incluso olvidamos, gracias, insisto, a la acción parasitaria del carácter lucrativo que hemos terminado por aceptar como principal en los objetivos de una empresa. Así que el propósito de este artículo será establecer una aproximación de la relación que existe entre personas y empresas y en función de ello, podrían plantearse dos supuestos:

  1. Las personas en relación con las empresas, como consumidores de los bienes o utilidades producidos por estas.
  2. Las personas en relación con las empresas, como integrantes de estas, bien en forma de capital humano o económico.

ENTE BIOLÓGICO

En realidad ambos supuestos son indivisibles y necesariamente conexos, puesto que proporcionan la dinámica necesaria para que la sociedad permanezca en movimiento y por tanto se convierta en un ente biológico, a propósito de lo cual, quiero que el lector centre su atención en la importancia que a veces tienen las palabras y su significado: bio es lo que está vivo y lógico lo que tiene sentido. Pues bien, basta un sencillo análisis para perpetrar que las empresas no tienen ninguna razón de ser, si no es en función de las personas a las que afectan, bien sean consumidores, trabajadores o responsables de su gestión y esto a su vez, nos lleva a recuperar el elemento "social", ese que casi siempre olvidamos, como finalidad principal de una empresa, sea esta de carácter privado o público, puesto que la economía, por encima de beneficios financieros, es un gran elemento socializante, que además contribuye de forma concluyente a constituir lo que conocemos como civilización, piénsese en aquellas épocas remotas en las que tuvimos que inventar el trueque. Quiero decir con esto, que en estos tiempos en los que las empresas, sobre todos las más grandes, se vuelven cada vez más impersonales en todos los sentidos y resulta casi imposible saber quién o qué hay detrás de ellas (dudoso invento el de los fondos de inversión, en donde los rostros han sido sustituidos por cifras), es más aconsejable que nunca, no perder de vista la certeza de que las empresas no son otra cosa que el escenario económico en el que las personas se interrelacionan en sus distintos roles. Quizás sea una conclusión minimalista, ya que no vamos a profundizar en todas las sinergias y beneficios que produce el mencionado carácter económico-social, pero esta conclusión será suficiente para establecer el foco sobre lo que realmente interesa: las personas.

CONSUMO CONSCIENTEObviamente el consumo es parte fundamental en esta historia. Resulta evidente que sin clientes que consuman los productos y servicios de una empresa, esta no sobrevivirá y no podrá pagar los sueldos de sus trabajadores, que a su vez no consumirán los productos de otras empresas. La cuestión, entonces, es introducir en nuestras vidas el concepto de CONSUMO CONSCIENTE y pensar que cuando realizamos una compra, no solo estamos cubriendo una necesidad, sino que además estaremos contribuyendo a la dinámica de la economía para que otras personas generen recursos que a su vez serán incorporados a esta dinámica, se trata simplemente de equilibrio. Sobre el papel parece simple, pero ¿y qué hay de la competencia?, pues también es posible resolverlo con el consumo consciente. La competencia, como consumidores, nos permite asumir el papel de selectores naturales que existe en toda la naturaleza (una vez más se detecta la biología de la economía) y esto requiere de una importante dosis de consciencia y responsabilidad, todos sabemos lo vigente y habitual que resulta leer en las etiquetas la palabra "China", mientras nuestras zonas comerciales e industriales se desertizan y lo peor es que esto no supone una mejoría en las condiciones de vida de la mayoría de los chinos. Así mismo, como trabajadores, como inversores o como emprendedores que hacen funcionar las empresas, la consciencia es un factor importante para sacar de las personas lo mejor de sí mismas, asumiendo compromisos y proyectos comunes.

En Puntozero Solutions, somos conscientes de cuál es nuestro papel y tenemos muy claro cuál es el camino para llegar al objetivo marcado, que no es otro que la excelencia en todo aquello que hacemos, lo cual no implica necesariamente que siempre lo consigamos, pero sí que en nuestra naturaleza está mejorar día a día. Lo de menos es el tamaño de la empresa, hay una inagotable variedad de necesidades que cubrir y por lo tanto, negocios que emprender, lo realmente importante es mantener la consciencia para llegar a la excelencia en el ejercicio del rol que a cada uno le corresponda como agentes sociales dinamizadores. El proyecto Puntozero no nació para seguir estelas dibujadas por otros, sino para tomar consciencia y hacer diferente aquello que consideramos que debe ser diferente, asumiendo el riesgo que supone hacer cosas diferentes. Para nosotros no siempre el cliente tiene razón, lo contrario sería menospreciar nuestra profesionalidad, pero todos y cada uno de nuestros clientes son parte importante de nuestra organización y les es asignada toda nuestra dedicación, incluso si es para aconsejarles un cambio de perspectiva o para rectificar su punto de vista. Por otra parte esta filosofía empresarial provoca consecuencias que igualmente requiere hacer cosas diferentes, como por ejemplo la posibilidad de renunciar, en según qué escenarios, a un crecimiento indefinido y sin control, haciendo prevalecer la excelencia, es decir, entre la disyuntiva entre crecer y hacer las cosas bien, escoger hacer bien nuestro trabajo y ofrecer siempre el mejor producto al cliente ¿porqué?, volvemos al principio, lo importante somos las personas, sin personas, no hay empresas.

La interactividad y sinergias con nuestros clientes son la base fundamental para la evolución de nuestro proyecto y con toda seguridad la base del éxito a largo plazo y para ello, estimo que no hay otro medio que la selección y formación del personal que forma nuestra organización. Si hay algo de lo que estamos orgullosos en Puntozero es de nuestro capital humano: personas con buena formación y comprometidas con el proyecto y objetivos. Los responsables de recursos humanos, desde el principio tuvimos claro que el grupo debía ser heterogéneo salvo en un aspecto vital para nosotros: la actitud por encima de cualquier magnitud curricular, es decir, las personas como centro de todo, como síntesis elemental. Y acertamos en la estrategia, puesto que esto nos aporta una amplitud de perspectiva que valoramos como nuestro mejor activo.

PERSONASCuando decidí escribir este artículo no estaba muy claro cuál iba a ser el tema, ni siquiera estaba claro si se iba a publicar finalmente y para aclarar mis ideas se me ocurrió pedir a cada una de las personas que trabajan en Puntozero que expresaran en un documento del tamaño que quisiesen, una visión personal de su actividad profesional en general y en especial dentro de Puntozero y el resultado fue fascinante, entonces, gracias a mis compañeros, me pareció imprescindible publicar este artículo. Como digo, los comentarios fueron plurales y fascinantes y creí que debía ser conocido que es lo que hay detrás de Puntozero Solutions, nada más y nada menos que personas con inquietudes y ganas de aportar su buen hacer a la sociedad. Realmente me enorgullece saber que nuestras siglas son el resultado más de un factor humano, que de complejas técnicas de marketing. Algunos de los comentarios que me hicieron llegar, expresaban una inocencia llena de fuerza (somos una plantilla muy joven), otros apelaban al grupo y al compañerismo, algunos escuetos y otros más extensos, unos perfectamente estructurados y otros más anárquicos, algunos incluso desorientados para recomponerse al final, pero todos útiles para afrontar cualquier situación con múltiples perspectivas. En definitiva, he podido constatar que a pesar de lo heterogéneo del grupo, la discrepancia siempre nos muestra un espacio para la armonía y para la convergencia en dirección a la excelencia de nuestro trabajo común. Mi conclusión es que un proyecto como el nuestro se enriquece exponencialmente con los aportes individuales de cada unos de sus componentes, bien sea desde la sesuda adicción a la última tecnología aparecida, como me mostraba alguno de los mensajes o desde la aplicación vital en todo aquello que hacemos comparando nuestro proyecto con un hijo al que debemos cuidad y que visceralmente nos emociona, hace sufrir y reconforta como parte indivisible de nuestro ser, como expresaba algún otro mensaje recibido, pero por encima de todo, había pasión en las palabras de todos mi compañeros esparcidas sobre mi escritorio y eso, solo es potestad de las PERSONAS.

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